miércoles, 30 de marzo de 2011

Eclipse.

    

El sol va jugando
          sin prisas
con el atardecer...
No desaparece aún.
          Mira y me guiña
un pequeño resplandor.

La brisa mece lentamente
esta sensación de quietud infinita.
Respiro el olor a yodo y a sal.
Veo a esa gaviota,
          rozando con su pico las olas
 y mojándose en la espuma.

Me zambullo en el mar.
Sintiendo,
          en un suave estremecimiento,
          la oscuridad de la noche.



                                                                   Rafael Amigueti Infante (24 de abril de 2003)

1 comentario:

  1. Hola profe. He visto tu poesía pero no la he entendido muy bien. Yo le daría un 8. (Sin ofender)

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